Ensayo final. Obesidad infantil

LA OBESIDAD INFANTIL.
REFLEXIÓN SOBRE LAS ACCIONES DE LA SEP EN  EL ACUERDO NACIONAL PARA LA SALUD ALIMENTARIA.

Resumen

La obesidad infantil es una enfermedad multifactorial que se presenta cuando hay un desequilibrio entre la ingesta  y el gasto energético. En los últimos años en México ha aumentado el número de niños que padecen esta enfermedad, una de los principales responsables son la familia y la escuela han crear el clima propicio el desarrollo de esta enfermedad.
En 2010 el Gobierno Federal crea el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, que busca revertir el problema de la obesidad e impulsar una nueva cultura de salud a través de la incorporación de contenidos sobre temas de salud en las asignaturas de educación básica. Ante estas acciones la SEP enfrenta varios retos, mejorar las instalaciones físicas, capacitar al personal docente en temas de salud, promover el aprendizaje multidisciplinar, generar hábitos que fomenten la práctica del ejercicio diario y promover el desarrollo de competencias para la toma de decisiones conscientes e informadas para el consumo de alimentos. Ante estos retos se presentan propuestas para su solución.

Introducción
Actualmente en México uno de cada tres niños es obeso o tiene sobrepeso situación que ha llevado al Gobierno Federal ha impulsar el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria a través del cual se espera que quince dependencias públicas de entre estas la SEP realicen diversas acciones para prevenir, contrarrestar y revertir esta epidemia.
El propósito  de este trabajo es reflexionar sobre la viabilidad de estas acciones en los centros educativos, así como identificar los puntos débiles y retos de la propuesta con el fin de proponer soluciones reales acordes al contexto.


La obesidad infantil
La obesidad infantil es una enfermedad crónica que puede prevenirse, se presenta cuando  hay un exceso de grasa corporal resultado de consumir alimentos con alto valor calórico superior a lo que requiere un niño.  Comúnmente es definida usando el Índice de Masa Corporal (IMC), el cual se obtiene al dividir el peso en kilogramos de una persona entre el cuadrado de la altura en metros (Kg/m2).  Cuando el resultado del IMC es superior a 25 kg/m2 es interpretado como sobrepeso, pero cuando es superior a 30 kg/m2 se define como  obesidad. (Islas y Peguero, 2010)
Estas enfermedades están íntimamente relacionadas la diabetes mellitus tipo 2, dislipidemias  (conjunto de patologías caracterizadas por la alteración de lípidos en la sangre), hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, enfermedades coronarias, padecimientos osteomusculares, pulmonares, cáncer y trastornos psicosociales (problemas de autoestima, bajo rendimiento escolar, etc.). Aunado a estos padecimientos también aumentan el riesgo de muerte y discapacidad en un número muy importante de personas.
Existen diversas causas asociadas al sobrepeso y la obesidad. Las principales son las siguientes:
a)    Factores biológicos
Es innegable que la obesidad infantil tiende a desarrollarse con mayor posibilidad si existen antecedentes familiares de obesidad de primer grado, es decir si el IMC de algún familiar se encuentra entre los 30 y los 34,5 kg/m2. 
Estudios han demostrado que en  familias donde uno de los padres presenta obesidad el 40% de los niños también desarrollan esta enfermedad,  de igual forma se ha demostrado que cuando ambos padres son obesos el 70% de los niños lo son. (2003, cit. En Walters, Serrano y Echegaray, 2007)
Otros factores biológicos que también influyen en el desarrollo de esta enfermedad son la temprana incorporación  de alimentos diferentes a la leche materna en la dieta de los bebés, así como ser hijo de una madre que sufre de diabetes gestacional[1].

b)    Cambio en el estilo de vida y nuevos hábitos alimenticios
Debido a los cambios económicos ocurridos en los últimos años han surgido nuevos estilos de vida. Desde hace unos años padres y madres de familia o responsables de los menores trabajan, lo que ha originado que no se tenga establecido un horario de comida, proporcionando incluso largos períodos de ayuno y/o unión de comidas. Esta situación también ha incrementando el consumo de alimentos industrializados de rápida preparación y bajo costo que contienen grandes cantidades de grasas, azúcares y sal, disminuyendo significativamente el consumo de verduras, frutas y fibras.
De igual manera, ha aumentado el consumo de la denominada comida rápida y/o preparada fuera de casa, lo que indica una reducción significativa del tiempo destinado a la preparación de  alimentos.
Estudios realizados entre 1984 y 1998, demuestran una disminución en la adquisición de frutas y verduras del 29.3%, de leche 26.7% y de carnes en 18.8%, y un aumento del 6.3% en la compra de hidratos de carbono refinados y un 37.2% en el gasto de bebidas azucaradas. (2002, cit. En: Secretaría de Salud, 2010b)

c)    Sedentarismo
Con respecto a la actividad física existe una fuerte tendencia a su disminución tanto en los entornos laborales como en los recreativos. Se estima que por cada hora de televisión se incrementa en un 12% el riesgo de obesidad en niños de 9  a 16 años; en promedio se calcula que un niño pasa de 2 a 4 horas  viendo televisión o jugando videojuegos. (Islas y Peguero, 2010)
Actualmente durante la jornada escolar las clases de educación física y el recreo son las únicas oportunidades que tienen los niños de realizar ejercicio y/o actividad física, lo que equivale a una quinta parte del mínimo recomendado para niños en edad escolar. (Secretaría de Salud, 2010a).


Situación actual de la obesidad en México
De acuerdo con la OCDE en 2010 en México: “[…] uno de cada tres niños es obeso o tiene sobrepeso, lo que ubica a México entre los países con tasas más altas de obesidad infantil a nivel mundial.”
En 2006 la Encuesta Nacional de Salud (ENSA) encontró que en el grupo de niñas en edad escolar (5 a 11 años) el sobrepeso aumentó un 27% y la obesidad en un 47% en tan sólo siete años, de 1999 a 2006, en comparación, la obesidad en los niños aumento en un 77%.  (Secretaría de Salud, 2010b)
Con respecto a la alimentación de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, realizada en 1998,  se ha incrementado el porcentaje de alimentos ricos en carbohidratos refinados y ha disminuido el consumo de verduras, frutas, carnes y lácteos.


La obesidad en las escuelas primarias.
Estudios realizados por el Instituto Nacional de Salud Pública, calculan que los estudiantes de primaria tienen hasta cinco oportunidades de comer en cuatro horas y media (desayuno en casa, desayuno escolar, lunch preparado en casa, alimentos comprados en la cooperativa de la escuela durante el recreo y a la hora de la salida de la escuela). Esta situación provoca que la ingesta durante el horario escolar sea de alrededor de 840 a 1259 kilocalorías cantidad equivalente a la mitad del requerimiento energético de un día.
El mismo estudio también reveló que la mayoría de los niños compran alimentos en la escuela. De acuerdo con Julieta Ponce Sánchez, Directora de Nutrición del Centro de Orientación Alimentaria, menos del 10% de los niños que acuden a las escuelas llevan alimentos preparados en su casa. (2010, cit. Martínez, 2010)
 Aunado a esto existen otros problemas como son el  acceso al agua potable,  la carencia de instalaciones físicas para el desarrollo de cualquier actividad y el corto tiempo que se dedica a las clases de educación física en las cuales las cuales únicamente se dan una vez a la semana y dura 39 minutos.
Con respecto a los productos que se compran en las cooperativas escolares se encontró que 5 de cada 10 niños adquieren un dulce, 40% una fritura acompañada de una bebida azucarada y sólo 2 de 100 estudiantes compran fruta, la cual suele venderse con crema Chantilly. (Secretaría de Salud. 2010b).
De acuerdo con una investigación realizada por la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (CONACCA) los estudiantes de educación primaria gastan alrededor de 20 mil millones de pesos al año en las cooperativas escolares, cada estudiante gasta alrededor de cinco y diez pesos diarios. (CNNMéxico, 2010)
Un dato curioso es que sólo 5% de los niños entre 1 a 5 años tienen sobrepeso, pero al ingresar a la primaria el sobrepeso se incrementa en un 25%, al término del ciclo escolar, entre los 11 a 12 años de edad, el sobrepeso aumenta en un 33%. (Secretaría de Salud. 2010b).


Acuerdo Nacional para la Salud Alimenticia
En 2010, el Gobierno Federal crea el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, que tiene como finalidad crear una alianza a nivel nacional que busque revertir el sobrepeso y la obesidad en niños, jóvenes y adultos e impulsar una nueva cultura de la salud que permitan la mejora de la nutrición en los centros escolares del país así como la realización de actividades físicas.

Este Acuerdo surge a partir del análisis que se realizó en el Foro Nacional para la Prevención del Sobrepeso y la Obesidad  y en el cual participaron 15 dependencias públicas: Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (PEMEX), Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), Secretaría  de Economía (SE), Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), Secretaría de Educación Pública (SEP), Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Secretaría de Marina (SEMAR), Secretaría de Salud (SS) y Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) así como organismos empresariales relacionados con alimentos de este Acuerdo se desprenden 10 objetivos prioritarios:
  1. Fomentar la actividad física en la población en los entornos escolar, laboral, comunitario y recreativo con la colaboración de los sectores público, privado y social.
  2. Aumentar la disponibilidad, accesibilidad y el consumo de agua simple potable.
  3. Disminuir el consumo de azúcar y grasas en bebidas.
  4. Incrementar el consumo diario de frutas y verduras, leguminosas, cereales de granos enteros y fibra en la dieta, aumentando su disponibilidad, accesibilidad y promoviendo su consumo.
  5. Mejorar la capacidad de toma de decisiones informadas de la población sobre una dieta correcta a través de un etiquetado útil, de fácil comprensión y del fomento del alfabetismo en nutrición y salud.
  6. Promover y proteger la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad, y favorecer una alimentación complementaria adecuada a partir de los 6 meses de edad.
  7. Disminuir el consumo de azúcares y otros edulcorantes calóricos añadidos en los alimentos, entre otros aumentando la disponibilidad y accesibilidad de alimentos reducidos o sin edulcorantes calóricos añadidos.
  8. Disminuir el consumo diario de grasas saturadas en la dieta y reducir al mínimo las grasas trans de origen industrial.
  9. Orientar a la población sobre el control de tamaño de porción recomendables en la preparación casera de alimentos, poniendo accesibles y a su disposición alimentos procesados que se lo permitan, e incluyendo en restaurantes y expendios de alimentos, tamaños de porciones reducidas.
  10.  Disminuir el consumo diario de sodio, reduciendo la cantidad de sodio adicionado y aumentando la disponibilidad y accesibilidad de productos de bajo contenido o sin sodio.


Acciones de la SEP para contrarrestar la obesidad infantil en las escuelas
De los objetivos prioritarios emitidos por el Gobierno Federal. La Secretaría de Educación Pública (SEP) realizará las siguientes acciones:
  1. Impulsar la realización de actividad física al menos 30 minutos diarios en los escolares.
  2. Incentivar la igualdad de género en la práctica del deporte.
  3. Impulsar, a través del currículo escolar el consumo de agua potable y el alfabetismo nutricional.
  4. Garantizar la instalación de bebederos en escuelas públicas.
  5. Promover y facilitar la disponibilidad de agua y bebidas no alcohólicas con bajo contenido calórico en colaboración con la industria alimentaria.
  6. Generar lineamientos para proveedores de alimentos escolares encaminados a disminuir el consumo de azúcares.
  7. Impulsar un Acuerdo Secretarial para el expendio de alimentos y bebidas en las tiendas o cooperativas escolares de los planteles de educación básica para una sana alimentación escolar.
Como parte de estas acciones en las escuelas de jornada ampliada del Distrito Federal se promoverán contenidos sobre salud dentro de las asignaturas de preescolar y primaria las cuales serán impartidas por los profesores de estos niveles educativos. Es decir, no se impartirá una asignatura de salud en las escuelas como se ha manifestado en diversos medios de comunicación, sino que a través de diversas estrategias como la actividad física y el fortalecimiento de hábitos se promoverá la salud como parte de la práctica diaria del menor.  (La Jornada, 2010).
De la misma manera, como parte de la Reforma Integral para la Educación Básica (RIEB) se enriquecerán los contenidos de los libros de texto gratuitos en temas de orientación alimentaria, consumo de agua simple y realización de actividad física regular principalmente.


Reflexión de las acciones de la SEP
Las acciones encaminadas por el Gobierno Federal son muy loables,  aunque el papel que se le asigna a la SEP tiene varias deficiencias.
Algunas de ellas son, impulsar la actividad física al menos 30 minutos diarios cuando se carecen de las condiciones óptimas dentro de las escuelas; aunado a ello  es fundamental que los niños con obesidad sean valorados por un experto antes de empezar cualquier ejercicio ya que tienen mayor riesgo cardiovascular. (Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología, S/f)
De acuerdo con las acciones se pretende que los profesores de educación preescolar y primaria enseñen contenidos relacionados con temas de salud. Una investigación realizada en 2002 en Guadalajara evidencio que 36.3% de los docentes de Educación Básica no han recibido capacitación en esta área y durante su formación el 38.4% no recuerda haber estudiado alguna temática relacionada con la salud. La misma investigación también señala que son pocos los profesores que enseñan de forma multidisciplinaria los contenidos de las diferentes asignaturas y existe una fuerte tendencia por privilegiar los conocimientos como formas de evaluación dando poca importancia a la observación de hábitos o conductas, lo que podría provocar desinformación, conocimiento fragmentado  y poco interés por realizar  actividades físicas no evaluables. (Aldrete, Valadez, Cabrera, Mendoza, Moreno y Aranda, 2002, p. 7).
Si bien como señala el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria es importante impulsar un Acuerdo para el expendio de alimentos y bebidas en las cooperativas de las escuelas, así como promover el etiquetado útil, de fácil comprensión para la población, también es fundamental que se informe a responsables y niños sobre los daños a la salud que la comida considerada chatarra y fast food provocan al organismo, de manera que sean ellos quienes se responsabilicen de su consumo ya sea dentro o fuera de la escuela así como impulsar el pensamiento crítico que les permita no dejarse influenciar por la publicidad. Es decir, el desarrollo de competencias en los alumnos para la toma de decisiones conscientes e informadas para elegir los alimentos que se consumen sería el principal reto de la escuela.


Propuesta
Las escuelas de educación primaria pueden colaborar de manera más directa con la Secretaría de Salud (SSA) a través de la incorporación de personal especializado como nutriólogos encargados de llevar el control del IMC de cada alumno a partir de un diagnóstico que identifique las causas por las que el niño tiene sobrepeso o obesidad de manera que pueda ser canalizado a un centro de salud donde pueda brindársele la orientación adecuada a él y a sus responsables sobre el consumo de alimentos y la realización de actividades físicas acordes al estado de su salud. El régimen alimenticio debe estar en función de las características y condiciones físicas de cada persona, ya que estudios ha comprobado que los organismos reaccionan de manera diferente.
En cuanto a la enseñanza de contenidos relacionados con la salud, es fundamental que los docentes encargados de realizar esta tarea cuenten con la formación y capacitación necesaria, y en algunos casos considero fundamental la figura de un docente especializado en el tema que organice, informe y guie a los directores, docentes, alumnos y responsables de los alumnos con respecto al consumo de alimentos nutritivos que pueden ser preparados de manera rápida y a bajo costo, el tamaño de las porciones de comida de acuerdo con la edad y la importancia de tomar agua simple potable o de frutas sin azúcares, entre otros temas.
Con respecto a la incorporación de actividades físicas en las escuelas, estas pueden consistir en realizar caminatas antes del recreo, de entrar al salón de clase o entre clase y clase, así como incorporar ejercicios de estiramiento entre las clases de manera que se fomente el hábito. Al respecto también puede incorporarse a la familia en el desarrollo de estas actividades.
Como sabemos uno de los principales problemas es que los padres no cuentan con tiempo suficiente para preparar alimentos, por lo cual una posible solución para el recreo sea el implemento de alimentos como frutas desinfectadas y verduras cocidas al vapor. Rivera y Meléndez coinciden en afirmar que si un niño desayuna en su casa, a la hora del recreo no necesita más que una porción de fruta sin que esto influya de manera significativa en la salud del menor. (Meléndez, 2008; Rivera-Dommarco, 2008, cit. En Secretaría de Salud, 2010b)


Conclusiones
Si bien, es cierto que existen diversos factores que han propiciado la obesidad en los niños, también es cierto que sólo a través de la educación, la información y la orientación de personal especializado a alumnos y responsables del menor puede contrarrestarse esta enfermedad. Ante esto la escuela juega uno de los papeles fundamentales, ya que es la encargada de garantizar  la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades intelectuales, valores, actitudes y hábitos que permitan el desarrollo integral del estudiante por esta razón es importante que los docentes sean capacitados y formados en temas de salud pública y de igual manera se planteen acciones acordes a las instalaciones y características de las instituciones escolares.
 

Referencias
Aldrete, M., Valadez, I., Cabrera, C., Mendoza, P., Moreno, M., y Aranda, C. (2002). La educación para la salud en las escuelas de educación básica. Recuperado el día 03 de noviembre de 2010, de http://redalyc.uaemex.mx/pdf/142/14240307.pdf

CNNMéxico. (2010, 23 de febrero). Escuelas primarias venderán frutas para combatir la obesidad  infantil. Recuperado el 13 de octubre de 2010, de http://mexico.cnn.com/salud/2010/02/23/escuelas-primarias-venderan-frutas-para-combatir-la-obesidad-infantil

Islas, L. y Peguero, M. (2006,  noviembre). Obesidad infantil. Boletín de práctica médica efectiva. Recuperado el día 12 de octubre de 2010, de http://www.insp.mx/Portal/Centros/ciss/nls/boletines/PME_14.pdf

Martínez, Nurit. (2010, 23 de febrero). Escuelas “germen” de la obesidad. El Universal. Recuperado el 12 de octubre de 2010, de http://www.eluniversal.com.mx/nacion/175842.html

Meza S. (2010) Obesidad infantil soluciones para la próxima generación. VI Congreso de Investigación y Docencia, Zacatecas, 20 – 22 mayo, (paper).

OCDE. (2010). Perspectivas OCDE: México. Políticas clave para un desarrollo sostenible. Recuperado el día 07 de octubre de 2010, de http://www.oecd.org/dataoecd/22/2/45391108.pdf

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Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología (S/f). Ejercicios seguros para personas con obesidad. Recuperado el día 03 de noviembre de 2010, de http://www.endocrinologia.org.mx/imagenes/archivos/Ejercicios%20seguros%20en%20obesidad%20smne.pdf

Velasco, E. (2010, 28 de junio). Desmiente la SEP al GDF: la salud no será materia escolar. La Jornada. Recuperado el día 03 de noviembre de 2010, de http://www.jornada.unam.mx/2010/06/28/index.php?section=capital&article=038n1cap

Walters, K., Serrano, I. y Echegaray I. (2007). Obesidad: el reto de su invisibilidad en el siglo XXI. Rev. Puertorriq. Psicol, 18. Recuperado el día 30 de noviembre de 2010, de http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?pid=S1946-20262007000100006&script=sci_arttext


Lectura de apoyo para la creación del ensayo

Gamboa, Y. (1997). Guía para la escritura del ensayo. Recuperado el día 07 de noviembre de 2010, de http://www.spanish.fau.edu/gamboa/ensayo.pdf


[1] La diabetes gestacional se presenta en mujeres embarazadas que nunca han tenido diabetes pero que presentan altos niveles de glucosa durante su embarazo.